Exposición en la Galería el Coleccionista Paloma Vargas “Critica de Arte “, Octubre 1992

EI artista alemán Hans-Dieter Zingraff, que reside en Denia desde hace doce años, pertenece desde hace tiempo a los integrantes de la “ escena pictórica“ española y pone, tras unos años difíciles en sus comienzos, un acento decisivo en el arte constructivista.

La creación de formas y colores, que parece fría y abstracta si se observa superficialmente, se revela, tras un análisis mas detallado, como el reflejo claramente sensible de una realidad armoniosa.

La mirada del artista hacia un mundo extenso y luminoso es la base de la geometría, ordenada con precisión matemática, de sus collages, que muestran vistas de una profundidad ilimitada y estimulan la fantasía.

Los matices y las gradaciones de color del plano de fondo expresan calidez y armonía con la naturaleza de nuestro entorno. Los contrastes entre las luces de España son la fuente que los inspira. Sin embargo, el que la forma y la disposición de los collages desempeñe un papel esencial, con sus intensidades cromáticas y su atractivo orden gráfico, ni molesta ni confunde y refleja el gran talento arquitectónico del pintor.

Porque, probablemente. el arte consiste en representar lo que se ve, lo que se percibe y lo que se anhela, con una perfección técnica en la que seduzcan la claridad y la precisión.

Hans-Dieter Zingraff es un trabajador disciplinado que quiere y tiene que “seguir esforzándose” debido al progresivo aumento de su popularidad. Su riqueza de ideas tiene que ser infinita para poder seguir realizando nuevas composiciones de formas y colores en circunstancias distintas.

Las exposiciones determinan fechas, tanto a corto como a largo plazo, que siempre se cumplen. Este estilo de vida y de trabajo es idéntico a lo que representa en sus obras. Y ésta es una buena razón de por qué ha sido posible que un extranjero realice una carrera de continuo progreso en la vida cultural española.

No entra dentro de los objetivos de este retrato hacer una relación detallada de la presencia de sus obras en todas las exposiciones que ha realizado en los últimos doce años en España, por lo que sólo comentaremos algunas de los dos últimos años:

  • Galería Quorum, Madrid
  • I Bienal de Almería
  • 57º Salón de Otoño en el Centro Cultural Casa de Vacas (inaugurado por los Reyes de España)
  • Galería Sureste, Granada
  • BIAF, Feria Internacional de Arte, Barcelona
  • Interarte, Feria Internacional de Arte, Valencia
  • Galería del Palau, Valencia
  • Homenaje del Ayuntamiento de Madrid a Camilo José Cela
  • Galería de Arte MONA, Denia

 

Sus composiciones son habituales en numerosos museos y galerías de arte, tanto en España como en el extranjero (entre otros, en el Museo de Guinea Ecuatorial, Museo de La Rioja y el Museo Fundaci6n, en Madrid).

 

EI punto de referencia de su éxito son los numerosos homenajes y premios recibidos.

Hans-Dieter Zingraff es un hombre de carácter abierto y simpático. De si mismo no cuenta mucho, a excepción de lo que ya se revela en sus obras. Nacido en Karlsruhe, mostró siempre una fuerte inclinación hacia el arte y, mientras los otros jugaban al fútbol, él visitaba museos. Sus experiencias en el internado y el no poder ver otra cosa que un muro cuando miraba desde su ventana podrían explicar su continua búsqueda de espacio y libertad, y de la representación plástica que de ella se deriva, en la que todo está en armonía.

En Denia, en su casa en la montaña, desde la que puede divisar todo la bahía valenciana en el Mediterráneo, después de realizar numerosos viajes por medio mundo (Turquía, Sudamérica, Italia, Portugal...), Zingraff ha alcanzado su meta. Aquí ha encontrado todo lo que buscaba. además de la posibilidad de expresar, cada vez de una forma diferente. su amor por el espacio, por el mar, por la luz y el color.

 

El Coleccionista se puede visitar una muestra del pintor alemán Hans-Dieter Zingraff. avalada por la realización de numerosas exposiciones individuales y colectivas, destacando premios y distincio nes, así como la existencia de alguna de sus obras en fondos de Galerías y Museos.

La importancia de su pintura se basa en lo visual marcado por el color y la línea recta que corta en distintos planos imprimiendo a su obra un carácter puramente geo métrico en el que se adivina el espacio.

Sus temas se repiten buscando la armonía y la pureza en la perfec ción del universo donde parece estar prohibida la línea sinuosa, pues desequilibraría el conjunto. Utiliza principalmente los colo res básicos: azul, rojo y amarillo y los no colores: blanco, gris y negro, que suaviza con otras gamas con el fin de no crear ambientes tensos. Quiere en todo momento que la vista, vehículo principal de la percepción, se sien ta relajada, llegando a construir cordialidad y reposo.

El cuadro lo divide en varios pla nos donde la línea divisoria queda marcada por la combinación de otro color, por ejemplo en uno de ellos juega con las verticales y tonalidades amarillas, verdes y azul claro que se rompen brusca mente por un rectángulo azul oscuro, produciéndose un frío choque que oculta la suavidad antes ofrecida. A su vez, a modo de collage coloca dos finos recor tes en perpendicular que conver gen en un punto común, siendo su motivo principal dc decoración otras líneas rectas en distintas

posiciones. Una composición, al igual que el resto de las expuestas, que encierra un gran simbolismo. mensaje del mundo actual que atrapa y no deja expandirse hacia afuera.

Sin embargo, dentro de lo racio nal se adivina la calidez de una palabra amable marcada por el tratamiento delicado y suave de los pigmentos.

Zingraff utiliza la pintura acrílica para imprimir a sus obras esa fría personalidad que sólo queda en la superficie, pues mirando detenidamente se perciben corrientes paci ficadoras. A esto le suma el ingre diente del collage finamente situa do, ya que hay que acercarse mucho para adivinarlo.

Un collage que queda integrado en la totalidad de la obra al seguir las mismas directrices geométri cas que el resto de la pintura donde inserta, a veces, temas industriales, es decir, un mundo marcado por la tecnología.

Zingraff crea ilusiones espacia les a través de los colores y esas barras perpendiculares o en para 1elo adicionales. Son espacios rea les o de la mente traídos a un primer plano, sirva de ejemplo una puerta que se abre dejando una expectativa detrás que sugiere, a base de azules el cielo o el mar.

En conjunto lo encuadra en una perspectiva lineal dc engaños ópti cos para hablarnos de apertura, que en definitiva es lo que busca.

La luz, al igual el resto de la obra, la define el color, amarillos o rojos, que a base de un cuidado especial, se convierten en focos lumínicos pareciendo, en ocasio nes, que la claridad incide directa mente de otro foco dentro de fondos vacíos, suspendidos en el infinito y acogidos por una atmósfera artificial, sin vida, donde todo flota guiado por el entramado dc líneas que llevan al espectador más allá del cuadro, sugiriéndole caminos distintos hacia una vida más abier ta imbuida por os secretos de la naturaleza.

Esta muestra queda marcada por un perfecto equilibrio, sensación que a primera vista se percibe, ya que los cuadros de Zingraff tienen un fino acabado y todo está minu ciosamente fijado por la rapidez de las pintura acrílica o el collage. Una combinación de materiales que como fin quieren conseguir la unión con la naturaleza a través de la búsqueda de nosotros mismos en la frialdad de in cotidiano.