Zingraff, en la Galería Palau M.‘Ángeles Arazo, “Las Provincias”, Viernes 13 de febrero 1998

Sus cuadros, inmersos en el constructivismo, se distin guen por el tema arquitectónico, el audaz juego óptico que consigue con collages que fragmentan, a su vez. columnas, escaleras de cara col. barandillas de acero, peldaños, claraboyas o ven tanales. Zingraff expone en Galería del Palau una es pléndida muestra de acrílicos, donde la luminosidad, el nuevo cromatismo del pintor alemán afincado en Denia, atrae.

Sin pretenderlo, a lo largo del tiempo —comenta-—, he ido dejando los colores fríos; ahora tengo azules, verdes y ocres-rojos. Pienso que me influye el medio; ese constante Mediterráneo y el Montgó.

¿Desde cuándo en Denia?

Unos veinte años. La de cisión de quedarnos fue por el enamoramiento de la ciudad. La casa y estudio están en lo más alto del Montgó, pero a Alemania vamos todos los años; expongo periódicamen te. lo mismo que en Francia.
En Madrid, Barcelona y Alicante, con preferencia, se solicita su obra, asi como en las Ferias de Arte internacio­nales. Zingraff, que habla el español, mantiene sin embargo el acento germano y bromea sobre el tópico de la disciplina vinculada a su país.

Pinto diariamente, por que me resulta placentero enfrentarme a un cuadro.

¿En que sentido?

Para mi, lo digo siempre. un cuadro es una aventura; es emprender el camino de la creación y, curiosamente, al acabarlo, sigue siendo para mi algo inexplicable.

De sólida formación, Zingraff estudió con Dieter Rick de la Academia de Bellas Artes estatal de Karlsruhe y viajaba por Brasil, Francia, Turquía, Grecia e Italia.
Me interesaron las vi drieras y los murales espe cialmente; sin duda por referencia a la construcción.

¿Su búsqueda con el equilibrio de volúmenes y espacios. con tantas pers pectivas?

EI efecto ilusorio, el lla mado ‘trampantojo‘; ese conjunto de planos que en gañan como si fuesen muros, esquinas, ventanas, horizon tes.