Francisco Mail Menchón

Hans-Dieter Zingraff tiene una obra que. en apariencia, es de difícil comprensi6n. ya que las cosas de fácil entender están colocadas en sus cuadras, con una inten ción determinada, junta a manchas de color delimitadas por líneas, rectas en su mayoría y quebradas las menas. Consecuencia todo ello de una personalidad muy sensibilizada. Zingraff mantiene una constante evolución en todas sus realizaciones, notándose una notable diferenciación en el transcurso e unos pocos años habiendo llegado a ella sin una cantidad excesiva da obras, lo cual no quiere decir que hayan inter venido las prisas, ya qua los logros por él conseguidas han sido al fruto lógico de una previa y dedicada meditación hacia un objetivo concreto.

De ahí que, esa inquietud de la que muchas veces no se es consciente pero que in dudablemente tiene el visitante de una exposición, comenzará hallando una sim ple respuesta ante la abra de Zingraff, su armonía en los colores y la conjunción de toda su abra, y si esa inquietud es más amplia, la conversación con el autor de la misma, facilitará la interpretación de detalles que le descubrirán la agradable sa tisfacción de comprender una pintura.