Abstracto y espiritualidad Antonio de Santiago ( Miembro de la Asociación Española de Críticos de Arte )

Catálogo de Caja de Ahorros de Asturia para Oviedo, Gijón, Miere

El arte es, afortunadamente, rico y múltiple, tanto en conceptos como en la forma de rea lizar éstos. Hay artistas que plasman la realidad tal cual se ve; otros que la interpretan subjetiva mente; y otros que prescinden totalmente de lo físico-visual y representan plásticamente sus sensaciones, pensamientos o ideas, es decir, algo interior. Esa es la grandeza de/ arte: que en él caben y son válidas todas las interpretaciones.., siempre que en ellas resplandezcan, como denominador común, una cierta calidad y una probidad evidente.

En el caso de HANS-DIETER ZINGRAFF (Karlsruhe, Alemania, 1947) se empiezan dan do estas formalidades, que animan al espectador a penetrar más seriamente en su especial mun do pictórico, nada habitual en nuestro ambiente. Hallamos en él a un artista sincero, inmerso apasionadamente en una, llamémosle, «abstracción geométrica constructivista». Una tendencia expresionista en /a que no caben frívolas improvisaciones, sino estudiosos y concienzudos plan teamientos y realización. Una visión singular, no gestual sino analítica, de elementos geométricos, a los que se supeditan luces, colores y formas, en puras esencias no siempre legibles. Aquí están , decantados, filtrados y fundidos después —para configura la personalidad de Zingraff—, el neo­plasticismo de Mondrian, el suprematismo de Malevich y el constructivismo de Sophie Taeuber...

No es fácil, no, ahondar hasta desentrañar todos los misterios de un abstracto. Pero ante una obra como ésta, que se presiente honesta y pro funda, mezcla de cerebro y corazón, de ma temática y poesía, de ciencia y arte, debe intentarse meditar al menos. EI arte abstracto es, real mente, más universal y menos tendente a lo individual que la figuración. En su lirismo disciplinado se refleja una necesidad inmensa de espiritualidad. Estos artistas han pasado de la filosofía mate rialista a un humanismo de la interioridad. Kandinsky lo expresó muy bien, incluso en el titulo de un libro suyo, «De lo espiritual en el arte”‘. Y Mondrian decía que expresando lo no material el artista se eleva sobre si mismo.

Se dice, en fin, que dentro de un gran artista existe un místico oculto. Quizá sea verdad. A veces, si se tiene la suerte de conocer al hombre, se comprende mejor su obra de artista y ese deseo de liberación total que les suele iluminar. Y se ve que tienen fácil la sonrisa, y hasta en ella cierta beatitud, como si tuvieran, en efecto, más fácil el contacto con la divinidad Se diría viendo a HANS-DIETER ZINGRAFF.